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Actitud De Los Reeducables
Los primeros valores a insertar en el reeducable son la esperanza, la obediencia y la voluntad para que el re-educable logre la autonomía necesaria para escoger entre lo bueno y lo malo. La obediencia no será posible sin voluntad.
"Para la juventud, las ideas anteriores de posponer la gratificación, es decir, hacer algo desagradable ahora para que un poco más tarde se pudieran sentir bien, se volvieron tan anticuadas como el hacer algo por los demás" (Dupont-1988).
El amor, la preocupación sincera por el reeducable y enseñarle a preocuparse y servir a los demás, es fundamental para que se haga esfuerzos para obedecer.
A los reeducables se les exige tener una actitud de obediencia para poder lograr, exitosamente, su re-educación. López Quintás afirma que "Libertad y obediencia no se oponen si el que manda y el que obedece siguen el dictado de la verdad, es decir, ajustan su conducta a la realidad. Si lo que quiero es orientarme bien en la vida, seguir la ruta que me marca el que tiene experiencia, en ello no contraría mi libertad, la afirma".
Cuando la obediencia beneficia al que obedece conduce a la libertad, si beneficia al que manda conduce a la esclavitud. Es necesario que el reeducable entienda, haga conciencia de los beneficios de cambiar de conducta, al través de este programa.
Marco Aurelio, en sus "Meditaciones" expresa: "Recuerda que cambiar de opinión y seguir a quien nos endereza es, igualmente, un acto libre. Pues es una actividad tuya que llega a término conforme a tu impulso, tu juicio y en fin, tu propia mentalidad".
El servicio a los demás y los ejercicios de voluntad programados ayudarán al reeducable en el camino a la independencia plena. El amor a los demás, el servicio a los que están tan próximos al reeducable serán la piedra angular para el logro de los objetivos de este programa.
La Iglesia Católica afirma en su catecismo, en el artículo 1733: "En la medida en que el hombre hace más el bien se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad; sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y el mal es un abuso de la libertad y conduce a la esclavitud"
Robert L. Dupont, en su libro, "Drogas De Entrada" afirma que "…Estos problemas son el resultado de la pérdida del autocontrol y el control familiar y comunitario de las conductas impulsivas que buscan el placer".
Es deseable trabajar en la extinción de los antivalores adquiridos en el transcurso de las etapas de desarrollo de los jóvenes de conductas antisociales. Es necesario transformar sus antivalores en valores. No prohibiendo actitudes indeseables; sino insertando las deseables. No es posible que coexistan la honestidad junto a la deshonestidad, la responsabilidad junto a la irresponsabilidad, la veracidad junto a la falacia.
Es importante ejercitar actividades que involucren la práctica de lo que queremos insertar en la estructura de personalidad del reeducable. La repetición es la madre del aprendizaje. El hábito es la repetición consecutiva de un acto (Es posible que la conducta que se repite empiece a formar parte de la personalidad del reeducable en un lapso de tres a cuatro meses).
Es bueno, además, ejercitarse en la posposición del placer, de 1 a 6 veces al día en esta etapa. Para completar, el reeducable ejecutará 1 servicio a cualquier persona cuando esté en una posición cómoda, de descanso.
Estos ejercicios deben hacerse durante todo el proceso de reeducación. El Conductor de Programa aumentará o disminuirá la frecuencia de los ejercicios, según el programa vaya avanzando.
Glenys Álvarez, editora de la sección "Ciencia" del periódico "El Caribe" de fecha 8 de abril del 2008, en su página 30, nos trae la reseña de los últimos experimentos de laboratorio con relación a la Fuerza de Voluntad. Explica el artículo científico que la Fuerza De Voluntad, "más que una cualidad personal es una función cerebral que puede ser manejada por el individuo, al través de la rigurosa administración de glucosa, las memorias poderosas y pequeños ejercicios"
Por tales razones, recomendamos a los reeducables comer frecuentemente, pero en menos cantidad, ya que el cerebro necesita la energía de la comida para lograr aumentar nuestra fuerza de voluntad. "La neurología ha estado estudiando este proceso de autocontrol, esa característica de mantener una disciplina para realizar metas. La capacidad mental de autocontrol es un "músculo" que puede ser ejercitado", termina explicando el artículo.
Jerarquía De Vida
Jerarquía De Valores A Desarrollar En El Reeducable:
Formación en valores
Confianza, autonomía, iniciativa, laboriosidad e identidad del yo son los valores que, según la teoría de Erik Erikson, se desarrollan, inicialmente, en el niño. En este programa se intenta lo mismo con los reeducables:
Esperanza (Que servirá para levantarse cuando tenga un fracaso en la vida).
Voluntad (Que servirá para escoger entre lo que es bueno y lo que es malo).
Determinación (Que servirá para discriminar entre lo que es posible y lo que es imposible de alcanzar. Este valor conecta al reeducable a la realidad)
Competitividad que nos sirve para la lucha por la vida, por nuestros proyectos, por nuestros hijos, por nuestra familia. Es la capacidad de "usar la inteligencia y habilidades para completar tareas que son de valor para la sociedad".
Debemos cuidar al reeducable de la hipercompetitividad. Según Karen Horney, las personas hipercompetitivas tienen "un deseo arrollador de competir y ganar a fin de conservar o aumentar las creencias de que uno es valioso, tratando de evitar la derrota a cualquier precio. Los individuos están dispuestos a engañar, manipular, hablar en contra, abusar y comportarse en forma agresiva hacia otras personas"
Fidelidad que "es la capacidad para sostener lealtades juradas con libertad, a pesar de las contradicciones de los sistemas de valores". Eric Erikson afirma que "Sin fidelidad la persona joven tendrá un yo débil y sufrirá de una confusión de valores o buscará un grupo desviado para ser fiel"
Los antivalores contra los que se lucha en estas etapas del desarrollo son: desconfianza, vergüenza y duda, culpa, inferioridad y confusión de roles.
Si damos una formación adecuada, en los primeros años de vida, es muy difícil que los jóvenes sean víctimas de los antivalores más arriba mencionados que los harán caer en las redes del delito, las drogas y otros vicios. "En primer lugar, estamos hablando de una vulnerabilidad entre los 12 y 20 años. En esta etapa los jóvenes deciden usar alcohol y otras drogas, afectando, profundamente, el resto de sus vidas" (Dupont-1988)
Bárbara Engler afirma en "Teorías De La Personalidad" que "Los niños dependen de sus padres o cuidadores para la satisfacción de muchas de sus necesidades. Algunos padres y cuidadores, sin embargo, son incapaces de cumplir de manera satisfactoria sus necesidades."
Otros Valores a insertar en el reeducable
(El reeducable buscará en un diccionario el significado de cada uno de estos valores humanos para que tenga una idea clara de que se va a insertar la estructura de personalidad)